Pueblos bonitos de Galicia
Galicia reparte su encanto entre rías, valles fluviales y montes del interior, y en cada rincón la piedra de granito marca el carácter de sus calles, iglesias y casas blasonadas. Entre los pueblos bonitos de Galicia conviven villas medievales con un pasado comercial y señorial, ciudades episcopales asomadas a la frontera y aldeas que crecieron alrededor de grandes monasterios. Lo que los une es esa arquitectura sobria y recia, el verde constante del paisaje y una historia muy ligada a los caminos de peregrinación y al poder de la Iglesia.
Betanzos, en la provincia de La Coruña, fue una de las antiguas capitales del Reino de Galicia y conserva un casco histórico de cuestas, soportales y templos góticos junto a la ría que lleva su nombre. Más al sur, Tuy se levanta sobre el Miño frente a Portugal, con su catedral fortificada dominando la ciudad vieja y el paso del Camino Portugués a Santiago. En el interior de Ourense, Osera cambia por completo el registro: aquí el protagonista es el monasterio cisterciense de Santa María la Real, un conjunto monumental enorme rodeado de monte y silencio.
Costa, río y montaña; villa, ciudad y monasterio. Recorrerlos permite entender la variedad de Galicia sin salir de su patrimonio más reconocible, y elegir según apetezca pasear entre soportales, mirar el Miño desde una muralla o perderse en claustros de piedra.
Mapa de los pueblos

Guía de monumentos
Monumentos de Galicia
Castillos, catedrales y monasterios de la comunidad, en nuestra guía.
7 monumentos
Los 3 pueblos
PuebloBetanzos
Antigua capital de una de las siete provincias del Reino de Galicia, Betanzos de los Caballeros guarda en lo alto de su colina un casco histórico salpicado de monumentos góticos.
PuebloOsera
Parroquia orensana de San Cristóbal de Cea que guarda el monasterio de Santa María la Real, razón principal para acercarse a este rincón de Galicia.
PuebloTuy
Ciudad episcopal asomada al Miño, frente a Portugal, con una catedral con aire de fortaleza, conventos barrocos y góticos y un monte Aloya lleno de enigmas castreños.













