El Trotamundos Curioso

Pueblos bonitos de Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha es mucho más que la llanura de molinos que suele venir a la cabeza. En sus bordes, donde los ríos se encajan en la roca y la meseta empieza a romperse, aparecen algunos de los pueblos bonitos de Castilla-La Mancha que mejor explican su historia: villas de frontera, fortalezas levantadas sobre cortados y caseríos que se adaptan al terreno en lugar de imponerse a él.

El Júcar es el gran protagonista de dos de ellos. Alarcón, en Cuenca, se cierra sobre un meandro del río con sus murallas, su castillo de origen musulmán y sus iglesias medievales, a las que se suman las sorprendentes pinturas murales de Jesús Mateo. Más abajo, ya en Albacete, Alcalá del Júcar se cuelga de la hoz con sus casas excavadas en la roca, un castillo almohade en lo alto y una plaza de toros de forma irregular que no se parece a ninguna otra. Comparten el río y el pasado defensivo, pero uno se recoge tras sus muros y el otro se desparrama por la ladera.

Sigüenza, en Guadalajara, cuenta otra historia. En el alto Henares, sus raíces celtíberas, romanas y visigodas dejaron paso a siglos como sede episcopal y plaza fuerte que vigila el valle, y eso se nota en una ciudad más monumental y señorial. Entre la piedra eclesiástica de Sigüenza y los cortados del Júcar cabe buena parte del carácter de esta tierra.

Los 3 pueblos

Pueblos bonitos de otras comunidades