
De las Salesas a la Sagrada Família: un paseo corto por la Barcelona de los templos
Una ruta a pie de 640 metros por Barcelona que une la obra cumbre de Joan Martorell, las Salesas, con el bosque de piedra de Gaudí en la Sagrada Família.
En este artículo
Hay rutas que se miden en kilómetros y otras que se miden en siglos de historia por metro recorrido. Esta pertenece claramente al segundo grupo. En apenas 0,64 kilómetros a pie, este recorrido por Barcelona une dos templos que nacieron casi a la vez, a finales del siglo XIX, y que hoy cuentan historias muy distintas: la iglesia y el convento de las Salesas, obra maestra de un arquitecto que merece más fama de la que tiene, y la Sagrada Família, el monumento más visitado de España.
Es un paseo perfecto para una mañana o una tarde tranquila, ideal si quieres empezar la visita al gran templo de Gaudí con un aperitivo arquitectónico menos conocido, pero lleno de interés.
La ruta de un vistazo
- Parada 1: Iglesia y convento de las Salesas, en el paseo de San Juan.
- Parada 2: Sagrada Família, a 0,64 km de la anterior.
La distancia es tan corta que cualquiera puede hacerla sin esfuerzo, así que el tiempo que inviertas dependerá sobre todo de cuánto quieras detenerte en cada lugar. Y, créeme, ganas no te van a faltar.
Primera parada: la iglesia y el convento de las Salesas
Si paseas por el paseo de San Juan, en el tramo comprendido entre las calles de Valencia y de Aragón, te toparás con uno de esos conjuntos que piden una pausa en el camino. Es la iglesia y el antiguo convento de las Salesas, y su autor fue Joan Martorell i Montells. No estamos ante un encargo menor dentro de su trayectoria: este proyecto está considerado su obra más importante. Solo por eso ya merece la pena contemplarlo con calma.
Un conjunto pensado como un todo
El conjunto nació para acoger a las monjas salesas, de la Orden de la Visitación de Santa María. Las obras empezaron por el convento, cuya construcción arrancó en 1877, y algo más tarde llegó el turno del templo, levantado en apenas tres años, entre 1882 y 1885. Esa rapidez permitió que iglesia y edificio conventual formasen pronto una unidad coherente, concebida desde el principio como una sola pieza.
Fíjate en ese detalle mientras lo observas desde el paseo: no son dos edificios que casualmente están juntos, sino un proyecto que se pensó de forma conjunta.
Dos caminos que se separan
Con el tiempo, iglesia y convento han seguido trayectorias distintas sin perder su vínculo. La iglesia sigue abierta al culto y es hoy la parroquia de San Francisco de Sales, de modo que es posible entrar y apreciar el trabajo de Martorell desde dentro. El antiguo convento, en cambio, cambió de función en 1943, cuando se convirtió en un colegio de los Hermanos Maristas. Así, un edificio nacido para la vida de clausura pasó a llenarse de alumnos, un giro curioso que forma parte de su historia.
La visita a las Salesas es una buena ocasión para descubrir a un arquitecto cuyo nombre quizá suene menos que el de otros contemporáneos, pero cuya obra tiene mucho que decir. Y hay un dato que hace todavía más interesante esta ruta: el templo de las Salesas empezó a levantarse en 1882, el mismo año en que arrancaron las obras de nuestra siguiente parada.
Segunda parada: la Sagrada Família
Tras un breve paseo de algo más de medio kilómetro llegas al gran protagonista de Barcelona. Entrar en la Sagrada Família es adentrarse en un bosque de piedra. Gaudí concibió su interior con columnas inclinadas que se ramifican como árboles y giran de forma helicoidal, una solución tan sencilla como resistente que filtra la luz y envuelve a quien la visita.
No es casualidad que sea el monumento más visitado de España, ni que desde el 30 de octubre de 2025 ostente el título de iglesia más alta del mundo.
Una obra que sigue viva
Las obras comenzaron en 1882 y todavía continúan, lo que convierte la visita en algo vivo, en un edificio que sigue creciendo. La cripta y el ábside conservan aún un aire neogótico, pero a partir de ahí Gaudí dio rienda suelta a su estilo orgánico, inspirado en las formas de la naturaleza y en la geometría reglada.
Desde 1915 el arquitecto se volcó casi por completo en este templo, donde reunió todo lo aprendido en obras como el parque Güell o la cripta de la Colonia Güell. Aun así, en vida solo vio terminados la cripta, el ábside y parte de la fachada del Nacimiento, con la torre de san Bernabé como único remate coronado. Tras su muerte, su ayudante Domingo Sugrañes tomó el relevo, y después lo hicieron otros.
Un templo que se lee como un libro
Cada rincón de la Sagrada Família encierra un mensaje religioso. Sus tres fachadas narran el Nacimiento, la Pasión y la Gloria de Jesús. El proyecto prevé dieciocho torres:
- Doce dedicadas a los apóstoles.
- Cuatro a los evangelistas.
- Una a la Virgen.
- La central, dedicada a Jesús, de 172,5 metros.
Un consejo para la visita: dedica un rato a comparar las fachadas. La delicadeza escultórica del Nacimiento contrasta de forma muy llamativa con la sobriedad angulosa de la Pasión, obra de Josep Maria Subirachs. Son dos maneras radicalmente distintas de contar una misma historia en piedra.
Cómo organizar la escapada
Al tratarse de una ruta tan corta, lo más sensato es plantearla sin prisas y reservar la mayor parte del tiempo a la Sagrada Família, que por su tamaño y riqueza de detalles invita a una visita larga. Empezar por las Salesas tiene una ventaja: te permite entrar en materia con un templo más recogido y llegar después al de Gaudí con la mirada ya entrenada.
Algunos consejos prácticos:
- La mejor época para hacer esta ruta es la primavera o el otoño, aunque en la costa se puede disfrutar casi todo el año.
- En verano, procura evitar las horas centrales del día y lleva agua.
- Usa calzado cómodo: aunque el trayecto sea corto, pasarás bastante tiempo de pie mirando hacia arriba.
- Ten en cuenta que la iglesia de las Salesas es una parroquia en activo, así que conviene visitarla con respeto y evitar molestar durante las celebraciones.
- Si vas a la Sagrada Família en fechas señaladas o fines de semana, intenta llegar temprano y prever la visita con antelación, porque al ser el monumento más visitado del país suele haber mucha afluencia.
Dos templos, una misma época
Lo más bonito de este paseo es comprobar cómo, en el mismo momento histórico y a pocos cientos de metros de distancia, la Barcelona de finales del XIX levantaba dos iglesias tan diferentes. Una se terminó en apenas tres años y es la gran obra de Joan Martorell; la otra lleva más de un siglo en construcción y se ha convertido en símbolo de una ciudad entera. Recorrer los 640 metros que las separan es, en el fondo, una pequeña lección de arquitectura al aire libre.
Ruta completa
Ruta a pie de Cataluña: Iglesia y convento de las Salesas - Sagrada Família →2 paradas · 0.64 km, con mapa del itinerario y navegación.
Artículo elaborado con ayuda de inteligencia artificial a partir de Wikipedia (CC BY-SA 4.0) y de nuestro catálogo, y revisado por el equipo de El Trotamundos Curioso.



